El gobierno provincial, la Red Federal de
Sitios de Memoria de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y el Museo
de la Memoria señalizarán el miércoles a las 17 un sitio de memoria en la ex
sede del Batallón de Comunicaciones 121 de Rosario, que funcionó como Centro
Clandestino de Detención (CCD) desde mediados de 1976 hasta 1980. La
señalización tendrá lugar en calle Lamadrid entre Ayacucho y Leiva.
De acto participarán el ministro
de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Juan Lewis, y funcionarios de
su cartera, organismos de derechos humanos y autoridades nacionales, entre
ellos representantes de la Red de Sitios de Memoria, así como expresos
políticos y sobrevivientes que estuvieron detenidos en ese CCD durante la
última dictadura cívico militar.
"En el ex Batallón de
Comunicaciones 121 operaron los llamados Grupos de Tareas, integrados por
personal del Ejército y de Seguridad, que secuestraron y torturaron a cientos
de hombres y mujeres -algunas de ellas embarazadas- perseguidos por su
militancia política, social y/o sindical, en el marco del plan sistemático de
terror y exterminio implementado por la dictadura cívico-militar entre 1976 y 1983",
explicaron desde la Secretaría de Derechos Humanos.
Agregaron que allí se llevó a un
número indeterminado de presas y presos políticos a los cuales luego en el
Comando del II Cuerpo -hoy Museo de la Memoria-, se les realizaban los
denominados Consejos de Guerra, parodia de juicio militar en los que no había
ni jueces, ni abogados defensores, en los que se decidía la suerte de los
secuestrados. Luego eran trasladados a las diferentes unidades penales en las
que quedaban a disposición del Poder Ejecutivo Nacional (PEN).
Desde el Ministerio de Justicia y
Derechos Humanos subrayaron la importancia de hacer visible en toda la
provincia la función que tuvieron estos lugares en el plan sistemático de
terror y exterminio desplegado por la última dictadura cívico-militar,
destacando la decisión del Estado democrático de dar a conocer y condenar estos
hechos para que nunca más vuelvan a repetirse.
"En esta región del sur
santafesino, las denuncias de los sobrevivientes de los centros clandestinos La
Calamita, Quinta de Funes, Escuela Magnasco, La Intermedia y Fábrica Militar de
Armas Domingo Matheu, en diversos juicios, permitieron que se condene a prisión
perpetua a muchos miembros de la patota de este circuito represivo al que
estaban subordinadas la Gendarmería Nacional, las unidades penales y la Policía
de Santa Fe", señalaron desde la Secretaría de Derechos Humanos.